Entrada

Pruebas y pruebas

Cuarentena.

Cuarentena

Nombre que se le da a los procesos de cambio que conllevan un tiempo de 40 días, procesos que ancestralmente se relacionaban con el crecimiento espiritual profundo, al ayuno; al aislamiento en pro de un crecimiento y evolución interior.

Hoy en el cúmulo de la decadencia, en el sumo auge de la manipulación mediática ejercida sobre una humanidad cada vez más pobre física y espiritualmente, donde se ha encerrado a la humanidad bajo amenaza de un enemigo “invisible” que ni los videntes ni los sacerdotes de la mal llamada ciencia han vislumbrado; las mayorías de estos seres humanos se han plegado al auto encierro, aplaudiendo a sus verdugos. Este mundo empobrecido, repleto de balbuceantes maestros insuflados de gases malolientes y técnicos de mantenimiento encargados de lamerle las botas y los culos a sus amos superfluos y banales.

El Arte denigró en arte y ahora en algo desposeído del anterior oficio de los que sabían hacer las cosas bien. Con la virtualización y la simulación la vida es un remedo descafeinado paupérrimo, plástico, artificial, mediocre e infeliz. Los médicos no saben de medicina, los músicos de música, los agricultores no saben sembrar, los ingenieros no ingenian, los Arquitectos ya ni dibujan, los economistas estafan, los informadores desinforman, los gobernantes no gobiernan por anal fa bestialismo y así con todos los oficios, donde lo que prima son los discursos y no el hacer, el opus. Facilismo y pobreza se apoderaron de la humanidad, ya no hay hombres ni mujeres, solo borregos, de allí que pululen los pastores. Las personas no creen en ellos mismos, se guían por lo que los medios de incomunicación les ordenan, medios prostitutos de sus amos y patrones a través del dios dinero, quien los corrompe y guía.

Todo se reduce a estimular el primitivo cerebro reptiliano donde lo primordial es lo puramente básico, el miedo, la agresión, la territorialidad; atacar, defenderse, huir. Los meros estímulos primitivos; en un par de generaciones nos sembrarán en materas o nos utilizarán como abono los dueños de esta matriz. Divide y vencerás, aísla, infunde temor.  Acción, reacción, solución … y todos comen de la misma hierba, son esquilados y enviados al mercado de la carne, o del abono; cuando ya no sean útiles a esta perversión global que fabricaron y que complaciente la humanidad general, se dejó insertar cual supositorio. En este fin de los tiempos el que los borregos anuncian tan vehementemente no hay sino una salida, ser cada quien el dueño de sí mismo, retomar el poder que delegaron en los políticos, en los médicos, en sus gobernantes, en sus cónyuges, en sus educadores, hijos y un dios externo que los salvará o joderá por la puta eternidad. Es más fácil culpar a alguien que hacerse responsable de sí, pereza espiritual y material, las tareas que me las haga otro que en el examen de la vida copio, ello me lleva menos esfuerzo en mi mentalidad parasitaria. Que los medios me digan qué y cuándo debo hacer, ser y actuar. Estoy siempre ocupado y muy afanado en mi rol de esclavo, mejor que me digan, que me den instrucciones, el sistema premia al borrego, al dócil, al seguidor.

Cuarentena, castigo o premio, cada quien lo asumirá según su pequeña o grande conciencia. Me haré grande o me empequeñeceré a nivel microbiano para ser borrado como parásito, esa decisión solo la tomará cada individuo, íntimamente, en solitario en su encuentro consigo mismo, si es que se encontró.

El abandono de la materialidad es la puerta a la conciencia, cuando no haya que comer, cuando no haya que beber, cuando no necesite de amos ni bozales ni mascarillas saldré al universo a respirar aire puro y alimentarme del sol y de los abrazos, del amor y de la música. Cuando me encuentre en el Arte, no en la desmesurada basura del consumo, donde los guías son los falsos maestros y doctores, ensimismados en sus discursivos egos; cuando me reencuentre con la divinidad que llevo dentro, con lo sagrado que me habita, cuando lo que salga de mis manos y de mi corazón sea para compartir y no para atropellar, cuando me invada el Amor, pisaré las calles nuevamente, cultivaré la rosa blanca, y me haré dueño de mi ser. Ese día está pronto a llegar, está a la vuelta de mi esquina cuando decida doblarla, cuando decida volverme el autónomo ser que me merezco, que me he ganado.

“No se trata de quedarse quieto y volverse seguro. Si alguien quiere seguir creando, tiene que ser sobre el cambio“.

“Si sacrificas tu arte por una mujer, un hombre, un color o una riqueza, no se puede confiar en ti”.[1]

Que viva la Música!!!!. [2]

Música es contacto, sentido, Amor, por lo que se siente, por lo que se hace, es reunión, es Humanidad. Sólo el Arte nos sacará de la miseria de la materialidad. Tolteca[3] puede ser cualquiera que tome el camino, que lo construya, que encuentre su corazón; cuando lo haga ya no será cualquiera, será él mismo, será un Artista. Pero ello no se puede hacer con miedo que es lo contrario al Amor, un artista no aísla, no divide; aglutina y multiplica. El Amor, lleva a la felicidad, y juntos acaban con la enfermedad y la miseria.  Ha llegado la hora de la unidad, de estrecharnos las manos[4], dejar el miedo atrás, salir por la puerta grande; empoderados, reunidos.

Ya nada volverá a ser igual. El Amor será el que prevalezca, abrazados, unidos, respetuosos, seremos uno con la naturaleza. Cuarentena es purificación enaltecimiento, honor, ética, sinergia, atrevimiento, PODER.

 El de cada uno, con todo respeto.

José Galopero


[1] Miles Davis.

[2] Ray Barreto.

[3] “La palabra ‘tolteca‘ significa artista; en Mesoamérica era el artesano, el que construía las pirámides, el que llevaba el conocimiento. Pero en realidad no es otra cosa que el que se enfoca en la belleza, algo que no tiene tiempo ni espacio y que se adapta a cualquier época y sitio geográfico” Miguel Ruiz.

[4] Tite Curet Alonso.

PUBLICAR UN COMENTARIO